¿Como reaccionar al perder el control del coche?

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¿Como reaccionar al perder el control del coche?

Perder el control del coche: cómo reaccionar

Perder el control del coche es algo que le puede suceder a cualquiera. En un segundo, sin darnos cuenta puede ocurrirnos, por diferentes razones. Puede ser por el suelo mojado, los frenos, y muchas más.

Lo importante es la manera en la que reaccionamos ante tal situación, ya que, en muchos casos, se puede evitar que pase a situaciones peligrosas. Por esto, debemos saber cómo reaccionar ante una situación desprevenida teniendo en cuenta que puede surgirle a cualquier conductor.

Existen factores básicos sobre control del vehículo, pero lo cierto es que aprender a reaccionar ante la pérdida del control de nuestro vehículo es una cuestión que se suele obtener en los cursos de conducción segura que ofrecen muchas autoescuelas u otras instituciones especializadas. Asimismo, hay cosas que podemos aprender por nosotros mismos. Solo hay que conocer las circunstancias de peligro y saber cómo manejarlas.

Son diversos los agentes que pueden llevarnos a perder el control de nuestro coche:

  • Condiciones meteorológicas: lluvia, nieve, o, sobre todo, hielo.
  • Averías repentinas, u obstáculos en la carretera
  • Asfaltos en mal estado.
  • Animales que cruzan repentinamente.

Al final, son situaciones que se nos pueden escapar de las manos, ponernos en riesgo y en un compromiso a la hora de reaccionar.

  • Caso de lluvia:

Podemos ser víctimas del aquaplaning, que es cuando una capa fina de lluvia se cuela entre el asfalto y nuestras ruedas. Esto puede llevarnos a perder el control del vehículo ya que la dirección o frenos no responden a nuestros movimientos y el coche resbala. Es por ello que no es recomendable correr o efectuar movimientos bruscos los días de lluvia.

  • Caso de Hielo:

Podemos encontrarnos con una situación parecida por causa del hielo. Lo recomendable es no frenar, ya que la dirección se va a bloquear y se nota aún más pérdida de control. Se debe soltar el acelerador para reducir velocidad. Y si se puede, no girar el volante, simplemente dejar resbalar el coche hasta que se pare. En el caso de que se deba girar, hay que hacerlo de forma suave y siempre a la misma dirección.

  • Avería:

Otra situación en la que podemos encontrarnos es que no nos respondan los frenos a causa de cualquier avería. Se debe actuar con la cabeza fría, soltar el pie del acelerador e intentar seguir frenando, ya que puede ser que el mecanismo se haya desactivado momentáneamente. En el caso de que el coche no frene, orientarlo a una zona segura.

Si circulamos a altas velocidades, lo mejor es reducir con el cambio de marcha, activando las marchas más cortas poco a poco. Cuando circulemos a velocidades muy bajas podemos empezar a accionar el freno de mano, pero de forma progresiva. Asimismo, siempre podemos frenar el coche acercándonos lateralmente a un muro o a un guardaraíl, aunque el coche va a salir perjudicado, nosotros no tanto.

  • Animal u obstáculo:

Muchos accidentes suceden a causa de un animal que se cruza por nuestra vía, y para evitar atropellarlo, el conductor desvía su trayectoria hacia un lado, muchas veces saliendo de la vía y yendo a parar a sitios peligrosos.

¿Qué es lo mejor que podemos hacer para nuestra seguridad?

 

Resulta difícil actuar con la cabeza fría y muchas veces la esta reacción se da a causa de nuestro instinto, pero lo mejor que podemos hacer es presionar el freno a fondo. Aunque nuestro instinto nos lleve a salvar el animal, debemos pensar que una salida de la vía puede ser fatal para nosotros.

Es importante tener conocimiento de cómo debemos reaccionar antes las diferentes situaciones de pérdida de control a la hora de conducir. No solo porque nos puede salvar la vida, sino porque nos sentiremos más seguros al volante.

Fuente: La Vanguardia